Cuñados ambientales de barra de bar

Vivimos en un país lleno de cuñados ambientales de barra de bar. Pero casi Me atrevería a decir que no sólo en este país, sino en el mundo mundial (referencia a los libros de Manolito Gafotas donde se refería a “mundo mundial”).

También existen los todistas, que de TODO opinan porque de todo saben. Pero eso da para otro artículo y otra trilogía y no es a lo que venimos. 

Vamos a centrarnos en los cuñaditos ambientales. 

Suelen ser gente que dicen estar preocupados por el medio ambiente y por el futuro, pero sus acciones chocan a diario con lo que proclaman.  

Todo lo que saben del medio ambiente, es que existen los árboles y los ríos, que en algún lugar hay un agujero en la capa de ozono, que por lo que han oído debe estar en el aire que tenemos encima de la cabeza hasta el espacio sideral. No le nombres la palabra sostenibilidad, ni ética, ni residuos. Mucho menos uses palabras como segregar o le hables de CFC o Monreal. Los código LER le sonarán a descuentos de supermercado. Quizá si le hablas de París seguro que puede decirte algo. Algo. 

Son personas que se creen portadoras de la verdad suprema cuando se tocan temas de temática ambiental porque han leído un par de libros de medio ambiente.

Pero osan decir que saben más que tú. Por supuesto. Siempre. 

Que podría ser, nadie tenemos la verdad suprema. Pero ellos nunca serán menos que tú y siempre sabrán más. 

Da igual los años que lleves estudiando cursos de medio ambiente, las jornadas a las que hayas ido, los planes que hayas sacrificado para poder asistir a una charla de un experto. Ellos saben más que tú porque en el instituto estudiaron ciencias naturales.

En este país, en este mundo, prevalece la titulitis sobre la experiencia.

Pero la experiencia siempre estará ahí, siempre te da una visión más completa de todo. 

Hoy en día es triste, pero llega más lejos y vende más una cara bonita que te de información equivocada en un tik tok o en una publicación, siempre acompaña de una sonrisa perfecta, que no una publicación de 10 líneas, y una foto sin rostros, donde te de información real y contrastada, con referencias a estudios oficiales de universidades y gobiernos.

(Os recomiendo escuchar la canción “Vida Real.-Emlan”, donde habla de este tema).

Un cuñadito ambiental me puede decir porque se rallan las botellas de vidrio. Pero ña. Trabajé 12 años en una fábrica de vidrio vigilando que las botellas no se rallaran y tengo derecho a no opinar como él por más que sepa venderse por redes y hacer vídeos y tik tok.

Un cuñadito puede opinar que esto o aquello se hace bien o mal en esta ciudad  en este país. Aunque se le haya recomendado hacer la visita a la planta de tratamiento de residuos, gratuita; a la planta potabilizadora, gratuita; a la planta depuradora, gratuita; a las instalaciones del gestor de residuos; gratuita. Él siempre sabrá más porque una vez mientras evacuaba en el baño, leyó una columna de un periódico sensacionalista que decía lo contrario a lo que tú dices. Y eso por supuesto, va a misa. 

Nunca habrá ido a una charla ambiental, ni habrá recogido un residuo que no haya tirado, aunque un animal esté atrapado agonizando. Por favor, es que menganito de todos los santos, dice que eso es culpa del gobierno y de no se quien.

Ah, pero si hay un atardecer bonito y viste su ropa favorita, reel al canto o estado de wasap sujetando el residuo con la punta de los dedos y una sonrisa blanca polar. 

El medio ambiente es todos los días. 

Todos los días hay noticias nuevas que cambian todo. 

Todos los días se firman o entran en vigor nuevas leyes o directivas. 

Todos los días. 

El medio ambiente cambia cada día y en cada momento. 

Me apasiona y puedo pasar horas leyendo noticias, que enlazan con otras noticias, con otros temas ambientales, con otras leyes, con otros informes…

Y si una parte buena tienen las tecnologías y las redes, es que si sabes buscar y donde buscar, puedes aprender cosas todos los días. 

Puedo no estar de acuerdo en una ley, en un procedimiento o como funcionan las cosas. Pero me informo y opino; opino sólo si me he informado. 

Considero de mala educación y poco ético,y es algo que cada vez tolero menos, que un cuñado ambiental venga a darme lecciones y a decirme que lo que he estudiado no es así porque el sabe más, porque aprobó la EGB y sabe hacer la o con un canuto. 

Y mucho menos cuando sus principios son contrarios a lo que proclama e intenta vender. O simplemente, es que opina y se olvidó que en esta vida hay que tener unos principios a los que ser fiel. 

Existen divulgadores y expertos  ambientales con los que puedo estar más o menos  de acuerdo con sus razonamientos u opiniones. Pero leo a todos, porque ya digo que nadie tiene la verdad suprema, y seguramente aprenda algo de sus artículos u opiniones. 

Por mi parte, seguiré siendo humilde, leyendo a diario, estudiando y aprendiendo. Porque la vida es muy corta para conocer todo lo que me gustaría aprender.

Pide consejos a aquellos que están donde tú quieres llegar .-ROBERT KIYOSAKI”


One response to “Cuñados ambientales de barra de bar”

  1. Avatar de Roberto García
    Roberto García

    Bien dicho……

    Me gusta

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