El plástico que une los paquetes de latas de bebida es plástico, por lo tanto es material reciclable, pero lo importante es que es parte de un envase, con lo que tiene que ir al contenedor amarillo para su correcto tratamiento como residuo recuperable. 
Depositarlo en el contenedor amarillo está muy bien, es lo correcto, pues lo introducimos en la cadena de reciclaje. Pero podemos dar un paso más allá ayudando al medio ambiente. Podemos cortarlo y evitar que se convierta en una soga para muchos seres vivos.


Cuando vamos al supermercado a comprar bebidas en lata, siempre elegimos las latas que aún llevan el plástico de unión de los packs, y no las latas sueltas, porque así nos aseguramos de cortarlos antes de depositar para reciclar.


Porque si depositamos esto:


Sin haber hecho esto:

Las consecuencias por ejemplo pueden ser estas:

Nosotros los depositamos en el contenedor amarillo, pero antes nos aseguramos de cortar con unas tijeras todos los círculos, hasta los más pequeños, para que nada se pueda quedar enganchado en el.

Bajo el agua los animales no los pueden esquivar, porque son casi invisibles y no los detectan. Las gaviotas se enredan a veces mientras pescan y mueren ahogadas o estranguladas; los pelícanos pescan zambulléndose en el agua, meten el pico en el anillo, y al ser incapaces de sacárselo mueren de hambre; se enganchan en los cuellos de las focas jóvenes y cuando crecen, el anillo les aprieta cada vez más hasta que mueren estrangulados….. y podríamos seguir esta terrorífica lista.


Se parte de la solución y no del problema. Todos debemos ser responsables de los residuos, porque aunque no sean nuestros si que afectan al planeta donde vivimos.

Cuesta muy poco hacer lo correcto.
No podemos hacerlo todo, pero todos podemos hacer algo para ayudar.