
Érase
una vez
un palé
Producimos ⬇️ Consumimos ⬇️ Reciclamos.
Transportamos
La economía circular tiene forma de palé.

Fuente: Recupalet
Autora: Ángela Ruiz Molés
¿Quién no ha visto alguna vez un palé?
Si hacéis memoria, alguna vez en nuestras vidas todos hemos visto un palé, pero veamos la definición que nos ofrece la RAE :
“Del ingl. pallet.
m. Plataforma de tablas para almacenar y transportar mercancías.”
Es un instrumento básico en logística para transportar mercancías, de manera fácil, segura, rápida y con mínimo esfuerzo.
Permite almacenar los productos optimizando el espacio, tanto en el transporte como en el almacenamiento, y facilitando el manejo de cargas y descargas.
Antes los más comunes de ver eran los fabricados en madera, pero ahora estas plataformas, las podemos encontrar de diferentes materiales, como puede ser la fibra de madera (subproducto derivado de la madera), de plástico, de metal e incluso de cartón.
En gran parte, la elección del modelo dependerá mayormente de la mercancía que vaya a transportar. Otras variables a tener en cuenta serán el costo del palé, el medio de transporte que se utilizará, las instalaciones finales donde se apilará la mercancía, etc.
Podemos encontrar dos medidas estándar como el Palé Europeo (1200×800) y el Palé Americano (1200×1000), aunque luego hay empresas que fabrican soluciones a medida.
Las maderas más utilizadas suelen ser el pino y el abeto, ya que el coste y la accesibilidad son bastante buenas.
Los fabricantes de palés de madera, suelen utilizar madera certificada con el sello FSC y PEFC, es decir, proveniente de bosques certificados donde se ha respetado su crecimiento, y han sido talados en el momento correcto, replantando los árboles talados.
Durante su producción actualmente se utilizan tratamientos térmicos en vez de químicos, evitando y eliminando plagas sin dañar el medio ambiente, e impidiendo su propagación por el planeta debido a la globalización.
Si hablamos de calcular su huella ambiental habría que analizar el impacto ambiental de cada material, pero lo innegable es que los más utilizados siguen siendo lo fabricados en madera y que este material tiene bastantes ventajas ambientales sobre otros materiales, ya que su fabricación genera un 70% menos de emisiones de CO2 que un palet de plástico.
Los árboles actúan como sumideros de carbono durante su crecimiento, liberando el dióxido de carbono cuando se descomponen o se incinera la madera.
Valorando que la cantidad de CO2 almacenado en cada metro cúbico de madera varía según la especie de árbol, suele almacenar más de una tonelada del mismo, que supondrían 27 kg de CO2 almacenados en cada palé.
El coste de fabricación y adquisición es asequible y con alta rentabilidad en comparación para su uso. Con un mantenimiento adecuado su vida útil ronda los 5 años, y en caso de daños por su uso, su reparación y reciclaje es más fácil en comparación con los otros materiales.

Fuente: Recupalet
Las herramientas para repararlos, aunque teóricamente sencillas y fáciles de usar, no están exentas de peligro si no se usan por personas cualificadas para ello.
Los palés recuperados vuelven al mercado ofreciendo una disponibilidad inmediata en comparación con los palés nuevos.
Las piezas reemplazadas recicladas o valorizadas para fabricar tableros de aglomerado transformando las astillas de madera, o biomasa para generar energía, como nos muestra este esquema de ANREPA – Asociación Nacional de Empresas Recicladoras de Palets.

Fuente: www.anrepa.com
Hace años que colaboro con gestores de residuos. Gestores de un residuo o de muchos. Gestores que sólo gestionan papeleo y gestores que completan el círculo del residuo devolviéndolo a la casilla de materia prima.
A partir que estudié Gestión de Residuos me enamoré de los residuos y durante años me he centrado en la gestión de los “residuos huérfanos”, aquellos que no tienen un cauce oficial para su reciclaje, organizando recogidas y buscándoles una solución.
Siguiendo mi formación con el superior de Educación Ambiental, empecé a profundizar en el medio natural y los recursos naturales. y como estaban unidos a los residuos y su gestión.
Enamorada de los bosques que cruzo en mis rutas de montaña, desde hace bastante tiempo me decanté por lo relacionado con la madera, un recurso natural finito dentro de lo infinito y muy vulnerable. Un recurso bastante accesible, a veces demasiado, aunque no debemos olvidarnos del grave impacto que puede causar la deforestación, y que reforestar no es lo mismo que restaurar un ecosistema deforestado.
“Piensa global, actúa local.” Una gran frase del filósofo y sociólogo francés Jacques Ellul que concentra la necesidad de asumir las consecuencias de nuestras acciones pensando en un futuro.
Actúo pensando en que mis acciones repercutan positivamente en el planeta por pequeñas que sean, porque no quiero ser la gota que colma el vaso. Así que estoy orgullosa de poder presumir del trabajo local de empresas de mi tierra, grandes y pequeñas, pero que sus acciones repercuten globalmente.
Como he dicho estoy orgullosa de mi tierra, y del trabajo de muchas de sus empresas. Empresas con proyectos de valorización reconocidos mundialmente y empresas en menor escala que con su trabajo de reciclaje evitan que se colme el vaso.
Tenemos que enfocar nuestra visión más allá del PTR (Parque Tecnológico del Reciclado) de Zaragoza, porque Aragón es mucho más que la capital, luchando contra la España despoblada, sus pueblos albergan un tejido empresarial que no todo el mundo sabe conocer.
En Calatorao, un enclave estratégico en la logística para quien conozca un poco Aragón, su funcionamiento y sus necesidades, podemos encontrar un reciclador de palés, Recupalet Gracia, que poco a poco y palé a palé, contribuye a la economía circular gestionando 1000 palés diarios.
Instalaciones Reciclados Gracia
Siguiendo con mi tierra, en Utebo podemos encontrar a Biomasas y Transportes Barrado, en cuyas instalaciones transforman los restos de palés astillas y preastillas, en biomasa.
Para cumplir con la normativa de reciclaje para gestionar los palés como envase, podemos contar para ello con algún SCRAP como Implica, Envalora o Sunrepack.
En mayo de 2025, el SCRP Implica comenzaba la andadura con un SDDR de palés como respuesta a los objetivos marcados por la sobe envases del RD 1055/2022 (RDERE) y el reglamento 2025/40 (PPWR).


