El Doble Sesgo De Las Verdades Incómodas Y La FIEBRE DE LA Titulitis Ambiental

Estos días ando ocupada preparando los exámenes del grado medio de técnico de emergencias, y alternando hacerme esquemas de los temarios del grado superior de educación ambiental. Para no agobiarme, que no me pille el toro con los exámenes e intentar llevar los cursos al día y parejos.

En el grado de educación ambiental esta semana me tocó hacer esquemas del módulo de “Técnicas de Educación Ambiental”, del tema “Difusión de la Información Ambiental”, y aunque había temario similar a otros módulos que haya podido estudiar en otros grados, como lo que es el oyente, la comunicación verbal y no verbal, etc, la forma de aplicación de todos estos conceptos a la educación ambiental es interesante.

Entre informar y comunicar, valorando como actúo, creo que soy mejor comunicando. Siempre digo que me gusta que mis charlas sean participativas y que no me importa que me interrumpan, pues simplemente hay que reconducir la información que estoy dando, pero el núcleo de la charla siempre será transmitir el mismo mensaje.

Suelo empezar citando la teoría del caos y el aleteo de la mariposa. Se que está teoría es más compleja que ese aleteo, pero es una comparación muy buena que da pie para empezar a conversar de muchas explicaciones. Normalmente la gente conoce la existencia de esa teoría, pero fue curioso que durante las charlas que dimos en la universidad de Zaragoza, los estudiantes no sabían de que hablaba. Sinceramente, no se si pensar que de verdad no la conocían o dijeron que no por vergüenza.

Me gusta explicar los hechos, explicar lo que pasa, el porqué, las consecuencias de nuestros comportamientos y después de darle toda la información que pueda a la gente, intercambiar con ellos las opiniones y sus razonamientos.

Lo siento, pero hay cosas que creo que son irrefutables, como que la tierra es redonda, mejor dicho, achatada por los polos, que el agua moja y que la baja presión de las borrascas traerá lluvias.

No voy a buscar convencer a mis oyentes sí o sí, cueste lo que cueste. No tengo la verdad absoluta, ni mucho menos. Quiero que se cuestionen las cosas sabiendo los hechos, sino todos, muchos hechos. 

Pero sobre todo, busco darles a conocer los hechos, para que ellos los valoren e incitarles a que no se queden parados, que actúen. Mucho, poco. Con cada uno de nuestros actos marcamos una diferencia, como el aleteo. Una bolsa de plástico, una lata, una cinta, un globo… puede suponer que un animal quede atrapado y no pueda comer, terminando muriendo de inanición y con ello desequilibrar el balance de una cadena trófica.


Una vez una chica me dijo que desde que me conocía se agachaba más, en referencia a recoger algún residuo con los que se cruzaba en su camino. Quizá empezó a germinar la semilla que en algún momento sembré en ella.

Existe una cita de F.Nietzsche que dice así “Tú tienes tu manera y yo tengo la mía, la manera correcta de hacer las cosas no existe.” A veces la he leído traducida refiriéndose a la verdad, viniendo a significar algo así como que la verdad absoluta no existe.

Por eso mismo procuro todos los días leer periódicos y boletines ambientales, porque el mundo está en constante cambio y evolución, y las leyes también. Mantenerme informada de los cambios y de la actualidad del mundo, para poder darlos a conocer y tener mi propia opinión de la vida.

Recuerdo cuando cierto “influencer verde” (o como se hagan llamar), publicó un video en sus redes, explicando que las botellas de refresco de cristal se distinguen que son recicladas porque se ven las superficies ralladas.

Le envié un mensaje privado, con toda la simpatía, humildad y poco ego que pude, y le expliqué que no siempre es así, que yo había trabajado durante años en una fábrica de tratamiento de vidrio, y las botellas de cristal, aunque sean nuevas, si no se les “pulveriza” suficiente con un líquido que llamábamos “capa”, se rallarían en las líneas de fabricación o en el roce con otras botellas según como se paleticen, etc, (había modelos de botellas, a los que se le colocaba cartón entre las filas de botellas para evitar justamente eso, que se rallasen durante el transporte y el movimiento).

Su contestación bastante airosa desprecio incluido, fue que yo no sabía nada de medio ambiente y un bloqueo de cuentas. Esta parte del bloqueo de cuentas es la que más ilusión me hace cuando no estoy de acuerdo con alguien.

 En mi perfil de linkedin la única titulación relacionada con medio ambiente en ese momento, era el “certificado de profesionalidad II de gestión de residuos” del que estoy muy orgullosa, y varios cursos relacionados con el medio ambiente, la ISO14001 y con la gestión de residuos que se convirtió en mi pasión. Por el contrario, aparecían mis estudios sanitarios y SI aparecía mi experiencia de 12 años en una empresa de mateado de vidrio. Pero por lo visto, al no tener un master de 5000€ en gestión de residuos, de la universidad de “la prima abuela de mi tío”, me quitaba toda validez para poder opinar.

Durante los años en esa fábrica, ví pasar delante de mis ojos 1206 botellas cada 5 minutos (un palet de Rhin), teniendo que asegurarme que iban bien mateadas, sin bullones, limpias, que no se rallaban unas con otras, bla bla bla, porque entonces tenía que llamar al encargado para que revisara las boquillas que pulverizaban la “capa”, etc etc etc, y vigilar que las máquinas paletizaban bien el palet y quemaban bien el plástico, asegurando que las botellas quedaban bien sujetas y no se moverían y rallarían durante el transporte.

Llamarme loca, pero con mi humilde experiencia de doce años, como voy a saber yo más que alguien que tiene tantos mil seguidores en redes. Por favor, ¿estamos locos?

Esa fue la primera vez que tuve que aguantar el desprecio por no tener título universitario, pero no el último.

En otra ocasión por darle a otro “influencer verde” mi opinión contraria a la suya, mandándole un mensaje privado, me gané la acusación de trabajar para los grandes lobbies y el desprecio por no tener carrera universitaria ni trabajar en la universidad, con el consiguiente bloqueo en redes. Me encanta la madurez de algunas personas.

Por otra parte, me he cruzado con gente majísima en este mundillo, con la que he aprendido y aprendo un montón, y en ningún momento me han ninguneado, todo lo contrario. Me han impulsado a seguir aprendiendo y formándome. Recuerdo Elena Parra que me dio la primera oportunidad de dar el taller de Macetohuerto en la Calle Indiscreta. A Pilar Fernández por conocernos de una manera tan surrealista, y llamarme para dar charlas a sus alumnos del instituto.    A Roberto García por estar ahí para enseñarme y apoyarme. A Ana Grillo por invitarnos a dar las charlas a sus alumnos en la universidad. Y podría seguir nombrando gente que he conocido y lo considero una suerte por lo que he aprendido al conocer de su existencia como Jesús de La Osa, María Carmen Sabroso, Ángela Silvestre, Laura Garbajosa, y un sinfín de personas que me han aportado muchísimo aunque ellas no lo sepan.

Desde que tengo recuerdo me ha gustado la naturaleza y me ha llamado la atención como está todo conectado en el planeta.

La vida no siempre funciona como queremos y a veces nos lleva por caminos ajenos a nuestros deseos. Pero, al final, como en el planeta todo ocurre por algo y como dijo C.S.Lewis “Nunca se es demasiado viejo para establecer otro objetivo o para soñar un nuevo sueño”.

Cada día es un nuevo día más cerca de mi objetivo. Un nuevo día para formarme, para crecer, para leeros, para salvarme, para opinar de algunas noticias y para aprender de otras.

Un nuevo día más cerca.


One response to “El Doble Sesgo De Las Verdades Incómodas Y La FIEBRE DE LA Titulitis Ambiental”

  1. Avatar de jamyriahdunderman83

    astonishing! 22 2025 EL DOBLE SESGO DE LAS VERDADES INCÓMODAS Y LA FIEBRE DE LA TITULITIS AMBIENTAL noble

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